Si estás leyendo este post es porque ya estás en la universidad o porque dentro de muy poco la vas a comenzar. En cualquiera de los dos casos, ¡enhorabuena! Has superado la etapa de la adolescencia, y muchos años de estudio y ahora, por fin, llega el momento que estabas deseando: ir a la universidad. Este es el período de formación en el que te definirás como profesional. Artes, matemáticas, idiomas… Pero lo que no sabías es que ir a la universidad no es solamente el proceso final de tu vida de estudiante sino una parte esencial de tu “yo” futuro.
Por eso mismo, si crees que la ir a la universidad es solo cumplir con una lista de asignaturas y aprender determinadas materias estás equivocado. Durante todos esos años en la universidad no solo adquirirás conocimientos académicos de cara a una futura carrera profesional, sino que también te ayudarán a crecer y desarrollarte como persona.
Sales de tu zona de confort y te adentras en un mundo nuevo para ti. Tendrás que aprender a compartir experiencias con otros estudiantes con personalidades y gustos diferentes. Esto se acentúa aún más si durante la etapa universitaria vives en una residencia de estudiantes o colegio mayor.
Ser una persona ordenada y organizada te ayudará en tus tareas diarias, tanto en clase como en la convivencia. Tendrás varios trabajos que hacer, mucho que estudiar y ¡todo para la misma semana! Así que lo mejor es que aprendas esta lección desde el principio para ahorrarte muchos contratiempos.
Compartir momentos con compañeros de todo tipo de culturas, ideologías, religiones, nacionalidades, etc. te ayudará a tener una mente más abierta y aceptar otras opiniones diferentes a las tuyas. Cuantos más prejuicios lleves en la mochila, más te costará todo. Si además te vas de Erasmus durante la carrera esta experiencia será aún más enriquecedora.
Aprenderás a valorar lo que tienes y cuidarlo a cada momento. Además, la convivencia durante la universidad será mucho más llevadera si aprendes a compartir. Compartirás habitación, zonas comunes, la hora de comer… Todo esto te ayudará también para conocerte a ti mismo mejor y aprender a ser más tolerante.
Este punto está sobre todo enfocado a los universitarios que estudian fuera de su ciudad. Salir de la zona de confort, alejarte de tus familiares y amigos hará que los valores aún más. Y aprovecharás cualquier ocasión para demostrarles lo mucho que los extrañas.
Con el ritmo tan acelerado que llevas al ir a la universidad y todos los cambios que te han sucedido en el último año, aprenderás a valorar cada vez más los pequeños momentos. Disfrutarás la magia de encontrar un rato libre para leer sobre lo que te apasiona, ver una serie o simplemente estar en silencio. Ir a la universidad te ayudará a entender que, si bien el futuro es importante, tienes que aprovechar el presente.
Después de todo lo visto, te habrás dado cuenta de que además de lecciones académicas, ir a la universidad puede enseñarte algunas valiosas lecciones de vida. Y justo cuando ya lo tenías todo dominado, esta maravillosa etapa habrá terminado. Será entonces cuando pensarás que ojalá pudieras volver a tener 18 años, pero conservando toda la experiencia adquirida.
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